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    <title>Palabra del día</title>
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    <description>visítanos todos los día para que goces de una palabra fresca.</description>
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      <title>Cambio de pensamiento.</title>
      <link>http://www.dionnybaez.com/site/Palabra_de_d%C3%ADa_dionny_baez_Diony/Entries/2009/12/17_Cambio_de_pensamiento..html</link>
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      <pubDate>Thu, 17 Dec 2009 13:11:43 -0500</pubDate>
      <description>&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Jesús vino a darnos vida en abundancia. Es impresionante cómo muchos cristianos tienen su mente y corazón en la vida eterna y no aprenden a vivir la existencia que Dios nos regaló en la tierra. Debemos aprender a vivir. Para pensar en recibir un cuerpo glorificado, aprende primero a cuidar el de carne y hueso que ya te dio. Antes de desear caminar por las calles de oro del cielo, aprende a caminar bien y con dignidad en las calles de tu ciudad.  No pidas una morada celestial sin construir y cuidar bien la que tienes ahora. Demuéstrale al  Señor que puede darte galardones, que también eres capaz de ganar medallas y reconocimientos con las capacidades que te ha dado. No te dejará ver Su rostro si antes no aprendes a convivir con tus semejantes que son Sus criaturas.   No te dejes adormecer por un pensamiento religioso equivocado que te impide vivir correctamente.  Deja de hablar de la segunda venida de nuestro Señor sin antes declarar a cuantos puedas que Él ya vino una vez y que deben entregarle su vida. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Orar para liberarnos del  afán&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Filipenses 4: 6 nos aconseja:Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;No te afanes. Repítelo cuantas veces sea necesario para que lo aprendas y apliques a tu vida. La Palabra nos enseña a vivir, por eso debes dedicarte a estudiarla y ponerla en práctica.  Acércate a la iglesia para conocer más de Dios y descubrir cómo obedecerle, no para llenarte de conocimiento que luego no pondrás en práctica.  Debemos “saber” para “hacer”. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Nota que el Padre desea que le busquemos en oración que le pida y le agradezca. Eso significa que nuestra oración debe ser confiada. Sólo así superamos el afán. Aprendamos a orar y pedir correctamente.  No debes pedir que te quite el afán, sino que te ayude a enfrentar las situaciones y  encontrarle soluciones.  Un padre sin trabajo no le pedirá tolerancia para poder ver morir de hambre a sus hijos, le pedirá trabajo para proveerles y le dará gracias porque ese trabajo que le dará, será un medio de honrarlo con su doble esfuerzo y dedicación.  El padre de un adicto a las drogas, no le pedirá que le de paciencia para ver cómo su hijo e hunde, sino que le pedirá consejo y ayuda para sacarlo de esa terrible situación. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Pedir bien y estar confiados en recibir del Señor es la clave para olvidar el afán.  Abre tu corazón para comprender la Palabra y aplicarla correctamente a tu vida porque Dios nos la dejó para eso. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Orar, pensar y hacer&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Filipenses 4: 7-9 continúa con el consejo para aprender a vivir: Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Luego de expresar nuestra fe en oración, debemos pensar y hacer bien. Somos lo que hacemos, en base a lo que pensamos y oramos. Este es un círculo que hay que aprender a manejar.  Pensar bien no sólo significa dejar de lado los pensamientos sucios o morbosos.  El buen pensamiento se refiere a todo lo positivo y optimista que nos ayude a superar obstáculos y ser exitosos.  Deja de lado el pesimismo, las difamaciones, mentiras e ideas corruptas.  Aprende a utilizar lo que Dios te dio. Así como no te dio los pulmones para intoxicarlos con el cigarro y no te regaló el hígado para envenenarlo con licor,  no te dejó el cerebro para llenarlo de basura sino para utilizarlo productivamente en lo bueno y santo. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Al leer este pasaje completo, vemos que  se extiende más en describir lo que debemos pensar que lo que debemos orar, porque el pensamiento domina nuestra forma de actuar y lo utilizamos en todo momento.  La oración nos ayuda pero con ella no sacarás buenas notas si no piensas y te esfuerzas.  Me refiero a que orar bien es necesario, pero pensar bien es imprescindible. Todo se combina para ser buenos hacedores en el Señor.  La paz viene a tu vida cuando aprender a pensar y confías en Dios. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Aléjate de los malos pensadores.  Rodéate de gente que piensa bien y obra mejor.  La mala situación ya todos la conocemos y no necesitamos más gente que nos la recuerde.  Es tu enemigo aquel que intente llenarte de pensamientos pesimistas y poco constructivos.  Un mal pensamiento es peor que una copa de licor. Ambas son malas pero  el pensamiento te influye y afecta más. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Amor verdadero&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Lucas 10:27 nos manda: Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Debes amar con tus pensamientos y sentimientos.  Dios y tu prójimo deben estar en tu corazón pero también en tu mente.  Mi esposa y yo hicimos ese pacto de amor inteligente que no se deja llevar por las emociones.  En  una relación el amor no basta, hacen falta los pensamientos de bien, las buenas decisiones y el juicio correcto.  Las jovencitas deben buscar a su futuro esposo con la cabeza,  deben escuchar consejos porque un hombre vicioso y haragán no las hará felices. Por más que tu corazón quiera, debes dejarte guiar por tu mente. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;También es importante amar al prójimo como a nosotros mismos.  No puedes decir que amas a Dios si no amas  a Sus criaturas, pero primero debes amarte tú, de lo contrario es mentira decir que amas a alguien más.  Si una persona descuidada y desarreglada te dice que te ama, desconfías  y le pides que no lo haga. Nadie quiere el amor de alguien así porque no demuestra amor a su persona. Por el contrario, es agradable y da seguridad sentirse amado por alguien que se quiere y cuida a sí mismo. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Romanos 12: 2 afirma: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Piensa en grande para obrar tan perfecto como Dios lo hace. La Biblia te pide que pienses enfocado en todo lo bueno. Debes ser transformado por la renovación de tu pensamiento, no sólo por la de tu forma de orar. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Dios es sinónimo de perfección y grandeza.  Todo lo que hizo  y hace es maravilloso. Lo vemos en el universo y en nosotros mismos.  No escatima en nada para Su obra. Cuando vino a redimirnos, derramó TODA Su sangre para perdonar  TODOS nuestros pecados, no fue una gota o un vaso por dos o tres faltas. No hizo ni hará nada a medias.  Debemos imitarlo. En casa de Dios trabajamos así, según Su pensamiento, por eso nuestras obras son grandes, como Él. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Una vez  visité un país hermoso, con un mar impresionante que me hizo pensar en la flora y fauna que lo habitaba.  Cuando íbamos en la carretera, de un lado tenía ese mar espectacular y del otro unas construcciones que me entristecieron porque el contraste entre una obra y la otra era demasiada. Cómo podían hacer una cosa tan fea viendo las cosas bellas que Dios hace.  Aprendamos a pensar y hacer conforme el pensamiento de Dios. Reeduquémonos en el proceso de vencer pensamientos negativos.  &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Muchos critican a los pastores que tiene bien a sus familias y  los tildan de “buscar la continuidad del negocio familiar”, pero es al contrario. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;¿Cómo podría alguien esperar que tenga bien a la iglesia que pastoreo si no cuidara de mi esposa? Si no cuidara de mis hijos, mentiría al decir que cuidaría de ti. Si no puedo enseñarle a uno de mis hijos a seguir el llamado y el ministerio que presido, ¿cómo podría enseñarle a alguien más a servir a Dios? Como pastor no puedo tener dos pensamientos, uno en casa y otro en la iglesia debo buscar el bien en ambos lugares. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Renueva tu mente y ámate para poder amar a otros. Si no te amas a ti mismo, que eres con quien vives y duermes, no podrás amar a tu prójimo. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Piensa bien de ti para pensar bien de otros. Quienes piensan mal del prójimo  están revelando que piensan mal de ellos también.  Maridos, amen a sus mujeres como a su propio cuerpo. Nadie que no se tenga consideración y cuidado podrá cuidar de otro. Tú eres Su hijo y  Él quiere que primero pienses en tu bien para poder pensar en el de los demás.  &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El pensamiento de Dios&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Efesios 4:22-24 dice: En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuando inicies algo, piensa si es conforme a la voluntad perfecta de Dios. Libera tu mente de pensamientos que te hacen retroceder.  Él te hizo perfecto y lleno de  virtudes para tener una vida feliz y de bien. Bendice Su nombre,  pídele que te ayude a renovar tus pensamientos para poder pensar como Él.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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      <title>Amor Divino</title>
      <link>http://www.dionnybaez.com/site/Palabra_de_d%C3%ADa_dionny_baez_Diony/Entries/2009/11/9_Amor_Divino.html</link>
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      <pubDate>Mon, 9 Nov 2009 11:27:27 -0500</pubDate>
      <description>&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El Señor nos ama porque todos somos Sus hijos pero no todos lo honramos igual. Demuéstrale que es lo más importante en tu vida para ser Su consentido.&lt;br/&gt;Cuando ofrendas, escuchas voces que tienen relación con el hecho de ser los preferidos de Dios. Al hablar de esas voces podemos dar el ejemplo de la viuda que recibió el mandato de Dios de sustentar al profeta Elías pero al escuchar la  voz de la necesidad  dudó en obedecer. Cada vez que Dios da una orden se origina una batalla interna con las voces que intenta dar razones para motivar la desobediencia.  Al ofrendar probablemente escuchas en tu interior: “no ofrendes porque necesitas el dinero”.   Si Dios  te dice que honres a tus padres, una voz puede decir que no lo hagas porque “esos viejos no te entienden”. Tal vez quieres expresarles amor pero hay algo que te lo impide y terminas cediendo ante la tentación.   Pastoreo jóvenes adultos de veinte años en adelante y les aconsejo según su situación particular. Algunos ya están listos para casarse y les digo que lo hagan porque si ya encontraron a su pareja ideal no deben dejarla escapar. Pero muchas veces una voz interna les dice que no se comprometan porque perderán su libertad y adquirirán responsabilidades, incluyendo una suegra. Hay otros que tienen años de casados y terminan obedeciendo la voz del tedio que les dice “no seas cariñoso con tu esposa porque no lo merece” y pierden la oportunidad de reanudar el romance diciéndole a su mujer que es la más bella y que la aman más que nunca.   Obra bien siempre que tengas la oportunidad, no te quedes con las buenas intenciones, vence las voces que te impiden servir a alguien o hacer buenas obras porque dice la Biblia que poder hacer lo bueno y no lo hacerlo es contado por pecado. Haz todo el bien que sabes hacer, expresa lo bueno que tienes dentro.    Ofrenda digna de ser recordada  Hebreos 11:4 dice: Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.  Abel entregó un sacrificio tan bueno que Dios lo recordó eternamente. Imagina qué memorable fue lo que ofrendó. Asegúrate de que la tuya también lo sea. Recuerda que los regalos que nunca se olvidan son aquellos valiosos que han costado mucho esfuerzo y se dan hasta con lágrimas en los ojos. Un regalo puede darse bien o puede darse con excelencia. Da siempre lo mejor de ti, especialmente a Dios.   Abel era pastor de ovejas y le llevó al Señor lo mejor que tenía, por el contrario, Caín que era agricultor no se esforzó en ofrendar con lo mejor de su cosecha. Dios amaba a los dos pero se agradó más de Abel porque vio su deseo de honrarlo.  Es como un padre de familia que ama a sus hijos, sin embargo no todos le expresan el mismo respeto y cariño. Sucede incluso con los nietos, no todos son tan especiales con los abuelos y al momento de recibir, seguro son privilegiados aquellos que más han demostrado su cariño. No hay diferencia en el amor del Señor sino en el trato que recibe de Sus hijos.   Amor celoso  Génesis 4:5-7 de la Biblia al Día advierte: El Señor aceptó la ofrenda de Abel pero no la de Caín. Esto hizo que Caín se sintiera abatido y se enojara al punto de que su rostro reflejaba la intensidad de su furia. ¿Por qué te has enojado? Le dijo el Señor, y ¿por qué tienes esa cara? Resplandecerá de gozo si haces lo correcto; pero si te niegas a obedecer, ¡cuidado! El pecado está listo para caer sobre ti y destruirte. Pero ¡tú lo puedes vencer!  Caín se enojó y Dios lo confrontó. La Palabra dice que se veía la furia en su rostro, en Guatemala le diríamos que puso cara de champurrada. El Señor quiere que tu rostro resplandezca y brille de alegría por tu buena conducta. No seas como Caín que permitió al pecado anidar en su corazón e incluso mató a su propio hermano.   Todos somos consentidos de Dios y quiere que le expresemos nuestro amor sin compararnos con otros. Conozco hermanos que rivalizan de la misma forma que Caín y Abel. Incluso en la oficina puede suceder entre colegas. Cuando sientes envidia y hay furia en tu corazón, tienes dos opciones: o dejas que el sentimiento de enojo te frustre y amargue o asumes una actitud que provoque un cambio positivo en tu conducta. En la oficina, los celos pueden hacer que llames “culebra” a un compañero que es amable con el jefe y asume responsabilidades o pueden hacer que procures ser más eficiente. En la universidad, puedes llamar “nerdo” a un buen estudiante o unirte a su grupo de estudio y mejorar tus notas.   Caín sintió celo de su hermano. Muchos de nosotros somos celosos y Dios también lo es. Sentir celo no es lo mismo que ser inseguro o desconfiado. Yo siento celo por el amor de mi esposa pero confío en ella y no soy posesivo. No le reviso su celular o le pregunto constantemente dónde está.  Jesús tenía celo porque la casa de Dios no fuera un mercado sino un lugar de oración.   El Señor tiene celo de ti, quiere ser el primero en tu vida y no quiere que adores a  otros dioses, pero no es posesivo o inseguro.  Los celos provienen de nuestra naturaleza y no son buenos ni malos en sí mismos. Todo depende de lo que provoquen.  Siempre tendrás dos caminos, criticar o tratar de mejorar para lograr ser de los preferidos.   En el matrimonio también sucede cuando la esposa llega a la oficina de su esposo y se encuentra con que tiene una secretaria veinte años más joven, atenta y bien arreglada. Entonces la esposa tiene dos caminos: o trata mejor a su esposo para que se siente bien atendido en casa o le pide que despida a su secretaria.   Lo mismo sucede con la tristeza que puede provocar diversas reacciones. A muchos los ha llevado al arrepentimiento y a pedir perdón, mientras que a otros los lleva a la depresión.  Pedro lloró, recibió perdón y las llaves del Reino, mientras  que Judas se ahorcó. La soledad también puede ser buena o mala según la forma de  afrontarla. Si la aprovechas para buscar al Señor es maravillosa, pero si te hace sentir menospreciado es terrible. Todo es relativo. El matrimonio por ejemplo puede ser una bendición o un martirio. Mi esposa es una corona en mi cabeza mientras para otros, la esposa es como una gotera en la cara. El asunto de la suegra también tiene sus diferentes perspectivas, para mí, ella es una segunda madre, me atiende y nos llevamos muy bien, pero otros ven a su suegra como una bruja que los llega a visitar en su escoba. Tu actitud hace la diferencia.   No te enojes, no cierres tu corazón, si Dios te da la oportunidad de arrepentirte hazlo y cambia tu actitud. He visto familias pelearse por una herencia cuando ni en la Biblia dice que los hermanos deben recibir lo mismo. Todos somos herederos pero no recibimos por igual. Cuando sientas que te dan menos, pregúntate que hace tu hermano para recibir más que tú.    Cierta vez que visitamos a la abuelita de mi esposa, vimos que ella dio un regalo a todos los nietos, pero cada quien recibió en diferente medida. Aquél que la honraba, le expresaba cariño y la consentía fue más favorecido que el resto. Yo tuve que aprender esta lección en mi casa porque me sentía relegado. Sin embargo, hice a un lado mi enojo, pedí perdón y prometí ser el mejor hijo con mis padres. Ahora todos me dice que soy el favorito de la familia. Siempre podemos reflexionar, cambiar y dar lo mejor de nosotros.     Dios debe ser tu consentido  Lucas 7:36-50  relata: Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.  Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume;  y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.  Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;  y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.  No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama.  Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.  Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?  Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.   Tanto el fariseo como la prostituta eran amados por El Señor pero ella demostró su devoción a pesar de ser rechazada. Ambos eran deudores y pecadores, quizá ella más que él y estaba consciente de su situación, mientras el fariseo se dedicó a criticarla. Para conseguir la gracia de Dios debes confesar tus pecados, no hablar de las faltas de otros.   Todos buscamos a Dios, pero no de la misma forma. Algunos se esfuerzan más, hacen un viaje de muchas horas para asistir a la iglesia los domingos, mientras otros que tal vez viven más cerca, llegan tarde. Unos dan todo lo que tienen cuando otros, con más posibilidades, dan lo que les sobra y no necesitan. Me conmueve ver la fervorosa adoración de muchos pero me entristece la indiferencia de otros.   El conocimiento del fariseo lo hacía sentir orgulloso pero no tenía la humildad de servir al Señor como se lo merecía. Fue el colmo que lo tuviera como invitado en su casa y le faltara el respeto al no atenderlo. Si volvemos al ejemplo del matrimonio, no es posible que cualquiera de los cónyuges busque fuera del hogar la atención que no recibe en casa. Ama a tu pareja como se merece y evita que encuentre fuera el cariño que necesita. Para ser un preferido debes demostrar tu amor sin condiciones.   Si el Señor viniera y como a Pedro, te preguntara si lo amas más que otros, ojalá puedas responderle que sí porque estás consciente que le debes todo lo que eres y tienes. Esa era la actitud que diferencia a la mujer del fariseo. Yo sé que le debo todo a Dios por eso no me importa si alguien critica mi diezmo. Si la ley me dice que debo dar el 10% de mi cosecha, el amor que siento por Él me mueve a dar el doble.  Si la ley me pide dedicarle un día, yo le doy la semana entera. Siempre le digo que no necesito el amor de nadie más, si tengo el Suyo. El mundo entero podría odiarme pero con Su amor soy el hombre más feliz de la tierra y eso es suficiente para darle lo mejor.   Dios espera y merece lo mejor de ti. Dile que lo amas más que a nadie y que le agradeces que haya dado a Su hijo para demostrarte que eres Su preferido. Recíbelo en tu corazón, pídele que perdone tus pecados y te de una nueva vida.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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      <title>Provisión para tu visión</title>
      <link>http://www.dionnybaez.com/site/Palabra_de_d%C3%ADa_dionny_baez_Diony/Entries/2009/10/30_Provisi%C3%B3n_para_tu_visi%C3%B3n.html</link>
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      <pubDate>Fri, 30 Oct 2009 12:24:19 -0400</pubDate>
      <description>&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Hageo 1:7 nos recuerda: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.    El profeta le habla a un pueblo que está pasando por una situación complicada. Les dice que Dios quiere que revisen  sus acciones pasadas y presentes.  Nuestra vida agitada nos impide detenernos y meditar sobre lo que hemos hecho. Es difícil tener un tiempo de paz para cerrar los ojos y ver nuestra vida en retrospectiva como en una película. Te invito a que lo hagas.  Cierra tus ojos y evoca  las imágenes de los eventos más importantes que te han sucedido: tu boda, el nacimiento de un hijo, el día que te contrataron, el día que fundaste tu empresa, el momento de este año cuando hiciste tus propósitos. Piense cómo ha sido tu camino hasta el día de hoy.  Si te evaluaran, ¿Cuál sería el resultado?,  ¿cómo definirías tus caminos hasta este momento?, ¿la balanza se inclinaría hacia una vida exitosa con algunos fracasos, una vida fracasada con algunos éxitos o término medio?&lt;br/&gt;Echar en saco roto  Hageo 1:5-6 versión de la biblia al día lo dice de esta forma: Así dice ahora  el Señor todo poderoso: Reflexionar sobre vuestro proceder, sembráis mucho y recogéis poco, coméis  pero no quedáis satisfechos,  bebéis pero no a saciaros,  os vestís pero no lográs abrigaros, y al jornalero se le va su salario como en un saco roto.   Muchas personas sienten que trabajan más y su salario alcanza para menos, también sienten que se esfuerzan pero no prosperan y no obtienen los resultados esperados según el empeño que ha puesto.  Algunos  le han hablado a Dios y piensas que no les responde, pero realmente no es así, nuestro Señor es bueno y quiere bendecirnos. La cuestión es  comprender que hay diferencia entre  “esforzarse y no alcanzar” y “esforzarse, alcanzar y no tener”.   Hay personas que reciben bendición y provisión pero al final parece que la guardaron en saco roto y no tienen  nada.  Quizá dicen: “Dios me dio un novio y pero cuando nos casamos me di cuenta que no era lo que buscaba”, o bien:   “Dios me dio una empresa, la trabajé y al tiempo no era lo que yo esperaba”.  Estas personas buscan pero no encuentran, siembran y no cosechan suficiente, trabajan y no producen lo que esperan.  Reedificación que glorifica al Padre  Hageo 1:8 continúa: Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.  Subir al monte significa ponernos ante la presencia de Dios, llevando la madera que nos servirá de holocausto para reedificar nuestra casa.  La Biblia nos habla de reconstruir porque hay algo destruido. Reedificamos  la casa cuando es necesario,  tal vez tiene desperfectos o está a punto de caerse.  Debemos detenernos y reedificarnos porque somos templo del Espíritu Santo.    Cuando llegas delante de Dios, debes buscar Sus bendiciones y además cumplir Su voluntad. Él es glorificado a través del bienestar de Sus hijos.  Todo padre se siente satisfecho del éxito de su descendencia.  Glorifican a Dios quienes viven en abundancia. La  Biblia nos dice que Jesús bajó a la tierra a empobrecerse para que nosotros fuéramos  ricos.    Yo trabajé en una multinacional. Estaba convencido que  Dios me había puesto allí con un propósito específico  y no por casualidad. Entonces le pedí que me enseñara lo que debía  hacer. Con el tiempo, me asignaron la tarea de impartir los valores de esa compañía, luego me certificaron para Latinoamérica. En ese momento comprendí la misión que el Señor me tenía reservada.  Cada vez que iniciaba una plática, decía un versículo de la Biblia sin mencionar la cita y la gente se interesaba.  Luego se acercaban a preguntarme y me di cuenta que esto glorificaba a Dios.  Él se mueve en toda nuestra vida, no lo apartes de nada, entrégale tu existencia  sin reservas.   Tres pasos para reedificar  Para reedificar tu casa e ir delante de Dios a recibir provisión que sobreabunde, debes  seguir tres pasos, pero antes,  comprende que sobreabundancia no significa tener una cuenta bancaria de ocho dígitos o un límite de crédito más amplio, sino que se refiere a manejar adecuadamente lo que tienes.   El primer paso para reedificar es creer que Dios te habla de forma individual.  La fe es la llave que te conduce a  una buena relación con tu Padre.  La Biblia dice que  el que creyere y fuere bautizado será salvo.  Convéncete,  la fe te da la salvación y va más allá.   Marcos  9:23 nos recuerda: Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.      La Palabra dice que  todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.  Cree en lo que tienes para poder multiplicarlo. Conoce tus talentos y posibilidades para multiplicarlos. Piensa en todo lo que tienes y verás que es más de lo que imaginabas. Sólo tienes que descubrir lo que te pertenece para hacerlo crecer. Quien no se cree templo del Espíritu Santo difícilmente podrá reedificarse delante de Su presencia.  Quien duda que el Espíritu Santo habita en su interior, no podrá ir delante de Dios y pedirle que lo reedifique.    Quien se cree pecador  o se menosprecia,  o el que se cree demasiado para pedirle al Espíritu Santo que camine con él, no podrá reedificar su casa.  Eres lo que crees, así que piensa bien  sobre ti para lograr cosas grandes en el Señor.   El segundo paso es  invertir. La Biblia lo llama sembrar. Ninguna casa, templo o edificio se reedifica sin una inversión y para hacerla debemos tener capital, con las bolsas vacías es imposible.  Quien da es más bienaventurado  que quien recibe, porque dar es sinónimo de tener recursos para compartir.     Debemos invertir en nosotros en tres aspectos. Invierte físicamente en tu bienestar e intelecto. Compra buenos libros, disfruta de buenas películas, adquiere sabiduría.  Cuida tu cuerpo para vivir mucho tiempo y aprovecharlo adorando a Dios y compartiendo con tu familia.  Aliméntate sanamente y ejercítate para sentirte bien y estar a gusto con tu imagen.    Invierte en tu alma. Encuentra contentamiento con lo que tiene y con lo que no tiene. La Biblia dice que  el gozo del Señor es nuestra fortaleza y eso sí lo podemos tener.    También debes invertir en tu espíritu.  En la Iglesia puedes recibir mucho pero hay alimento que solamente encuentras en tu relación directa con Dios.  Como en la parábola de las diez vírgenes. Cinco tenían suficiente aceite y cinco no. Las sensatas  aconsejaron a las necias que fueran a comprar más.  El aceite es la unción que debes buscar y encontrar, tanto en la Iglesia como en el “monte  alto” que  se encuentra en la soledad de tu habitación y que te servirá para encender la lámpara que iluminará tu vida. Tu inversión espiritual requiere de mucha oración en intimidad.    El tercer paso para reedificar es obedecer.  Después de creer e invertir, ve con el experto para recibir instrucciones y obedécelas. Recuerde que inteligencia e integridad no es lo mismo que la obediencia.  Mantenerte alejado de la tentación del pecado es inteligencia e integridad. Cuidarte de no hacer negocios ilícitos o consumir alcohol y drogas es cuidarte y ser sensato. Obediencia a Dios es dar tu diezmo aunque tenga un presupuesto limitado o ser como Abraham que estuvo dispuesto a sacrificar lo que más amaba por amor a Dios. Obedecer es detener aquel proyecto en el que estás trabajando porque Dios te dice que no conviene, o al contrario, arriesgarte a emprender aquello Dios te motiva a hacer aunque humanamente parezca imposible lograr.   Cuando obedecemos se reedifica nuestra casa.  Hageo  nos instruye para recibir bendición.  Nos dice que subamos al monte, o sea que creamos; luego dice que traigamos madera, esto  se traduce en el mandato de invertir y finalmente pide que reconstruyamos la casa, lo que significa que  obedezcamos.  Si cumplimos con este proceso,  Dios promete  que nos verá con agrado y manifestará Su gloria.   Las instrucciones son claras. Es evidente que el Señor desea manifestarse con poder y gloria en tu vida.  Así que empieza a caminar en obediencia, viendo únicamente hacia  Dios. De esa forma evitarás que tu provisión caiga en saco roto y serás testigo de la sobreabundancia que podrás compartir con otros.  Créele a Dios y entrégale tu vida, reconcíliate con Él y decláralo como tu único Señor y proveedor.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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      <title>La siembra y la cocecha</title>
      <link>http://www.dionnybaez.com/site/Palabra_de_d%C3%ADa_dionny_baez_Diony/Entries/2009/9/27_La_siembra_y_la_cocecha.html</link>
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      <pubDate>Sun, 27 Sep 2009 09:32:02 -0400</pubDate>
      <description>&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Ofrendar con generosidad y no por obligación es lo que desata la abundancia que el Señor te dará para que puedas bendecir a otros.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Hemos aprendido sobre el poder que tiene la ley de la siembra y la cosecha. Todos debemos sembrar y trabajar para recoger los frutos. Después de depositar tu semilla debes regarla, fertilizarla y cuidarla de las plagas. En la Biblia se habla de plagas que arruinan la cosecha. Joel dice que el Señor restituiría lo que se había comido la oruga, el saltón y el revoltón; en Malaquías dice que reprendería al devorador de nuestra tierra.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cosechar es bíblico. La resurrección fue una cosecha, así como lo es recibir a Jesús en nuestro corazón, el rapto y  nosotros mismos lo somos. Dios a través de Sus profetas  llama a la ofrenda una siembra que obtiene cosecha.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;También hemos aprendido sobre la ofrenda y los diezmos que alimentan nuestras bendiciones. Ahora descubriremos el fundamento bíblico del poder que reside en la generosidad.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Diferencia entre diezmo y ofrenda&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Malaquías 3:10 dice: Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Diezmar y ofrendar son dos acciones diferentes que se complementan. Dios promete darnos una bendición que sobreabundará como un diluvio. El diezmo provoca esa bendición que se derrama pero debes sembrar con tu ofrenda para poder aprovecharla. Así lo enseñó Malaquías, Joel, Ageo, Abraham, Isaac y Jacob. La clave para caminar bajo bendición está en el diezmo y la clave para la abundancia está en la ofrenda. Por lo tanto, debes ofrendar más de lo que diezmas porque eso es lo que Dios multiplicará. Cuando diezmas te garantizas bendición y cuando ofrendas te garantizas abundancia.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El mundo critica el diezmo y la ofrenda, más que al despilfarro en cosas mundanas como vicios y lujos, porque el poder de las tinieblas quiere negarte la bendición que implica. No te dejes influenciar por esas críticas ya que estás sembrando en la obra del Señor.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;2da. de Corintios 9:5 relata: Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El apóstol Pablo envió una comitiva en avanzada para preparar la ofrenda porque era muy importante, de lo contrario no lo hubiera hecho. La ofrenda es vital, por eso hay que motivar la generosidad y no exigirla. Dios espera tu generosidad sin presiones así como tú esperas que tus hijos te den un beso por amor y no por obligación.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Pablo sabía que ofrendar  representa un punto de adoración y vínculo de bendición. Dar a otra persona es un acto de bondad que la Biblia llama limosna, pero ofrendar y diezmar es un acto de honra al Señor. Dale a cada quien lo que le corresponde y no sustituyas o confundas la ayuda por la ofrenda. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Generosidad de corazón&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;2da. de Corintios 9:6-7 continúa: Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.&lt;br/&gt;Pablo decía que cada uno da conforme a su corazón. La generosidad  de Dios se determina por la generosidad de tu ofrenda. Motiva al Señor a darte en abundancia y no por obligación. Ofrenda según propusiste en tu corazón y con el deseo de honrar a Dios, no con tristeza o por necesidad. La ofrenda habla de tu bondad y es un reflejo de tu corazón. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuando David dio para el templo dijo que sabía que Dios estaba probando a los corazones. De tal manera amó Dios al mundo que dio a Su hijo amado. Dar es producto del amor y una prueba para el corazón.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Generosidad que desata el poder de Dios&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;2da. de Corintios 9:8 afirma: Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuando Elías se enfrentó a los falsos profetas pidió que se abriera una zanja donde había que echar agua. Esto era difícil porque estaban en medio de una gran sequía y el agua era lo más valioso que tenía. El pueblo obedeció, entonces Elías dijo que el Dios verdadero sería el que hiciera bajar fuego que consumiera el agua y así fue. Si quieres experimentar el poder de Dios en tu vida económica debes ofrendar aquello que valores. La abundancia para todo tiempo y en todas las cosas depende de Él, siempre y cuando sembremos en su reino. Dar, sembrar y ofrendar son actos espirituales que motivan la abundancia del Señor. El enemigo no quiere que lo hagas porque desea evitar que el poder de Dios se manifieste.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La ofrenda es una siembra y traerá buena cosecha que podrás compartir con tus hermanos. Dios te prosperará para que hagas buenas obras que te den galardones y recompensas cuando llegues al cielo. Él quiere que tengas en abundancia porque con escasez no puedes bendecir a otros. Así que la abundancia buena y se origina de nuestra ofrenda. Con tus obras generosas le demuestras al Señor que mereces la abundancia que pueda darte.  &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cosechar para tener más semilla&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;2da. de Corintios 9:10 continúa: Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuando coseches no te olvides de guardar semilla para continuar con el proceso y volver a sembrar. Cada vez que recojas fruto, siembra de nuevo con ofrenda porque Dios continuará multiplicando tu sementera, de lo contrario en algún momento te quedarás sin nada. En los negocios es igual, de las utilidades debes dejar una parte para volver a invertir o ya no podrás hacer crecer tu empresa.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuida tu semilla, no la dejes morir. Nuestro Señor nos da un evangelio completo de milagros, bendiciones, abundancia y también de ofrendas generosas. Solamente sembrando podrás cosechar. La economía es la que prueba que todo lo tenemos en Cristo que nos fortalece.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En Filipenses 4:14 leemos: Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación. Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La promesa de abundancia fue sólo para la iglesia que participó con Pablo en el proceso de dar y recibir. En ese momento comprendían que los beneficiados eran ellos, no solamente el apóstol. Si quieres que tu pastor predique como Pablo también tiene derecho a vivir como él. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Si tienes miedo porque lo que ofrendas te hará falta, estás en el justo momento de disfrutar de la riqueza en gloria. Solamente quien participa de la ofrenda experimenta la abundancia. No tengas miedo de ofrendar. Confía, porque solo aquello que nos hace falta es lo que Dios promete sustituir en gloria con ingresos sobrenaturales. Él sabe que por fe y con amor espontáneo ofrecemos todo cuanto tenemos. Dale gracias por Su poder y misericordia. Convéncete que con tu ofrenda lograrás cosecha abundante que te permitirá bendecir a otros. Desata tu generosidad para la honra y gloria de Su nombre.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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      <title>La clave del crecimiento</title>
      <link>http://www.dionnybaez.com/site/Palabra_de_d%C3%ADa_dionny_baez_Diony/Entries/2009/8/12_La_clave_del_crecimiento.html</link>
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      <pubDate>Wed, 12 Aug 2009 10:23:34 -0400</pubDate>
      <description>estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La Biblia revela que la fe tiene un fin a obtener y también nos habla de obras buenas que se perfeccionarán. Toda obra es un proceso y cada uno pasa por muchos de ellos. El matrimonio, mantener una familia, salir de las deudas, obtener una promoción en el trabajo son procesos que vivimos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Tipos de procesos&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Éstos pueden ser de tres clases. Los de tiempo implican períodos que no se pueden acelerar aunque queramos. El embarazo, obtener un título universitario son buenos ejemplos. También existen los de madurez que concluyen cuando recibes la sabiduría y revelación necesaria. No dependen tanto del tiempo como de alcanzar el estado de conciencia ideal que te lleve al éxito. En tu trabajo sucede, puedes tener muchos años como empleado pero si no estás listo no te promueven. Lo mismo en el colegio, tal vez ya pasó el año lectivo pero eso no implica que hayas ganado los cursos. El tercer tipo son los procesos de dimensiones. Hay niveles que debemos alcanzar para lograr el objetivo final. Para tener una cadena de restaurantes, primero debes abrir uno. Cuando llegamos a Orlando Florida hace 15 años, queríamos iniciar el ministerio a lo grande pero a nuestra primera asamblea llegaron 8 personas. Mi esposo se entristeció pero el Señor le dijo que para ser pastor de muchos tenía que iniciar con pocos. Así inició nuestro proceso de dimensiones. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Lo que necesitamos&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Tanto para entrar en un proceso como para salir de él, requerimos fe e impulso. Cuando entraste en la iglesia iniciaste el proceso de restaurar tu vida espiritual. Los procesos deben concluir, no pueden durar para siempre, hay que alcanzar la meta que Dios puso en nuestro corazón y buscar otros retos. Somos como esos cohetes que lanzan al espacio exterior. Para despegar, utilizan un propulsor que se desprende cuando ya ha cumplido su función. Luego, para salir de la atmósfera requiere otro que les hace tomar un segundo impulso. Dios puede darte ese segundo impulso tan necesario para salir de tu proceso y pasar a otro nivel de fe.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La manifestación de Dios&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;1ra. de Reyes 19: 1-4 cuenta:  Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos.  Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Elías era un profeta que estaba pasando un proceso de consolidación. Salió ileso de la prueba ante los 400 profetas de Baal porque Dios hizo que descendiera fuego del cielo y lo confirmó delante de todos. Lo mismo sucederá contigo porque el Señor no permitirá que nadie humille a un hijo Suyo. Te honrará para que tus enemigos sepan que eres un escogido.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Luego de ese gran logro ministerial, Elías entró en el proceso de huir de una mujer que lo amenazaba.  Imagina que fue capaz de vencer a 400 hombres y le temía a una mujer.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;1ra. de Reyes 19: 8-12 continúa: Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.  Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Entonces Dios le envió una señal, pero no fue algo ostentoso, sino un suave susurro que llamó su atención. Muchas veces deseamos recibir grandes evidencias de que el Señor está con nosotros, pero su poder también se manifiesta en lo pequeño. Por atención porque la manifestación de la fuerza, impulso y fe que Dios quiere darte puede ser sutil aunque efectiva y solo la notarás si estás a Su lado.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Recuerda que Dios perfeccionará la buena obra que comenzó en ti. Si te permitió iniciar ese proceso por el cual estás pasando, ten la seguridad que te acompañará hasta que salgas victorioso y obtengas el fin de tu fe. Restaurar tu matrimonio, finanzas y familia, recuperar la salud y  levantar tu iglesia son procesos que finalizarás con Su apoyo. No estás solo, Él es alfa y omega, principio y fin, el primero y último.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Bendición para muchos&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;1ra. de Reyes 19:13-18 prosigue: Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?  El respondió:Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La victoria de Elías beneficiaría a otros. Concluir un proceso desata la bendición para más personas. Ruth desató a Noemí, Esther desató a todo el pueblo de Israel. Recibir fuerzas para alcanzar el fin de tu fe hace que muchos a tu alrededor reciban dones de Dios, así que tienes una gran responsabilidad porque culminar procesos es un compromiso que adquieres frente a quienes confían en ti. A veces nos arrepentimos de cosas que nuestros padres o jefes no han concluido porque ese proceso sin final nos afectó negativamente. No hagas lo mismo con tu familia, alcanza tus metas para evitarles sufrimientos.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Si eres como esos boxeadores que necesitan un segundo impulso y sacan fuerza de sus cuerpos lastimados para ganar en el último round, acércate al entrenador por excelencia y deja que te provea de Su voluntad sobrenatural. El fin exitoso de tu proceso de tiempo, madurez o dimensión está más cerca de lo que piensas. Cuando le entregues tu vida recibirás madurez y revelación, tendrás progreso acelerado y sin precedentes. Dale gracias porque te ayudará a finalizar todo proceso para que Su bendición se multiplique a tu alrededor.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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